Lo de levantarnos y abrir un rato la ventana se está convirtiendo en costumbre (ahora que no hace frio, ya veremos luego) Pero vamos, que me da el tiempo justo para coger una bocanada de aire y enseguida llegan Vica y Oreo a tomar posiciones en la ventana. Y están tan a gusto que ya no sufrimos el momento de parraque mañanero que teníamos antes y que a mi me estresaba un montón. Porque lidiar entre perra y gato subidos de revoluciones, mientras intento que Dani se despierte, sin haber tenido tiempo de darle un sorbo al café… Ahora parece que vamos todos un poco más tranquilos y es un gustazo 😀
2 respuestas
Lo de levantarnos y abrir un rato la ventana se está convirtiendo en costumbre (ahora que no hace frio, ya veremos luego) Pero vamos, que me da el tiempo justo para coger una bocanada de aire y enseguida llegan Vica y Oreo a tomar posiciones en la ventana. Y están tan a gusto que ya no sufrimos el momento de parraque mañanero que teníamos antes y que a mi me estresaba un montón. Porque lidiar entre perra y gato subidos de revoluciones, mientras intento que Dani se despierte, sin haber tenido tiempo de darle un sorbo al café… Ahora parece que vamos todos un poco más tranquilos y es un gustazo 😀
Como me fascina que pequeños gestos cambien cosas tan poderosas, que cambien el día a día. Un abrazo gigante! <3