Hola chicas! Me encanta este nuevo formato y qué decir del contenido Pat! Me han gustado muchos los dos vídeos y el texto me ha hecho pensar. Me doy cuenta de que yo también participo en “criticar” el ritmo de mi entorno, a unos por rápido y otros por lento. Gracias por hacerme pensar, a partir de ahora seré más respetuosa con los ritmos ajenos y también con el respetar el mío propio. Un besazo enorme 😘
¡ No había visto ese punto de vista ! Qué regalazo tu reflexión. Es como que hay un estándar de ritmo jajaja depende del entorno es uno u otro, pero lo disruptivo aquí es sentir que llevas el ritmo que ES. sin más, ni mejor ni peor que se dice en mi origen jajaja
Acompañar nuestro propio ritmo es haberse pasado el juego, aunque a veces vuelves atrás una y otra vez.
Me encanta leerte y escucharte. Lo de las golondrinas me ha encantado.
Supongo que ya sabes que el año que viene volveran a tu casa – su casa y asi cada any.
Tengo unos vecinos que empezaron con un nido y ahora tienen tres porque vuelven los padres y sus hijos que construyen otro nido. Es maravilloso verlos volver cada año y fa pena cuando marchan aunque sepas que van a volver
Yo tengo dos ritmos: el modo pachorro y el acelerado.
Normalmente voy muy acelerada de cabeza, con muchas ideas, muchas cosas de las que estar pendiente. Tengo momentos en que ese ritmo me atrapa y me cuesta parar a descansar y otros en los que todo mi parloteo interno me aturulla. Así que de normal mis energías son bajas porque parece que mi cuerpo pida el freno para equilibrar esos sprints de hacer.
Desde fuera se me ha criticado bastante por ir en modo lento y también por mi impaciencia y por no saber desconectar cuando estoy enganchada con algo. Y aunque a veces me frustra querer hacer y que parezca que las pilas no llegan a todo. Con los años voy aprendiendo a escucharme y a aceptar que las cosas funcionan así en mi y que está bien 🙂
Jessie, qué importante irnos conociendo. Justo lo hablaba con Luis. Al final no es cuestión de poner etiquetas, de si nuestro cerebro es así o asá. sSino de conocernos para poder acompañarnos. A nosotras, y a los miniexploradores. Si ellos ven como lo hacemos nosotras ,les será más fácil hacerlo consigo mismos. <3 Gracias por compartir (te)
8 respuestas
Hola chicas! Me encanta este nuevo formato y qué decir del contenido Pat! Me han gustado muchos los dos vídeos y el texto me ha hecho pensar. Me doy cuenta de que yo también participo en “criticar” el ritmo de mi entorno, a unos por rápido y otros por lento. Gracias por hacerme pensar, a partir de ahora seré más respetuosa con los ritmos ajenos y también con el respetar el mío propio. Un besazo enorme 😘
¡ No había visto ese punto de vista ! Qué regalazo tu reflexión. Es como que hay un estándar de ritmo jajaja depende del entorno es uno u otro, pero lo disruptivo aquí es sentir que llevas el ritmo que ES. sin más, ni mejor ni peor que se dice en mi origen jajaja
Acompañar nuestro propio ritmo es haberse pasado el juego, aunque a veces vuelves atrás una y otra vez.
Gracias por compartir! <3
Me encanta leerte y escucharte. Lo de las golondrinas me ha encantado.
Supongo que ya sabes que el año que viene volveran a tu casa – su casa y asi cada any.
Tengo unos vecinos que empezaron con un nido y ahora tienen tres porque vuelven los padres y sus hijos que construyen otro nido. Es maravilloso verlos volver cada año y fa pena cuando marchan aunque sepas que van a volver
Eso es lo que más ilusión me hace, saber que volverán. Que les hacemos de hogar para qeu puedan volar . Gracias por compartir. <3
Que precioso tener golondrinas anidando en casa!
Me has recordado el cuento de Oscar Wilde “El príncipe feliz”.
Son seres maravillosos!
Sí, nos hace muchísima ilusión. otro libro más en mi lista de pendientes, siempre me creas necesidades jajaja
Yo tengo dos ritmos: el modo pachorro y el acelerado.
Normalmente voy muy acelerada de cabeza, con muchas ideas, muchas cosas de las que estar pendiente. Tengo momentos en que ese ritmo me atrapa y me cuesta parar a descansar y otros en los que todo mi parloteo interno me aturulla. Así que de normal mis energías son bajas porque parece que mi cuerpo pida el freno para equilibrar esos sprints de hacer.
Desde fuera se me ha criticado bastante por ir en modo lento y también por mi impaciencia y por no saber desconectar cuando estoy enganchada con algo. Y aunque a veces me frustra querer hacer y que parezca que las pilas no llegan a todo. Con los años voy aprendiendo a escucharme y a aceptar que las cosas funcionan así en mi y que está bien 🙂
Jessie, qué importante irnos conociendo. Justo lo hablaba con Luis. Al final no es cuestión de poner etiquetas, de si nuestro cerebro es así o asá. sSino de conocernos para poder acompañarnos. A nosotras, y a los miniexploradores. Si ellos ven como lo hacemos nosotras ,les será más fácil hacerlo consigo mismos. <3 Gracias por compartir (te)